Redacción Ciudad Diagonal
El presidente Javier Milei se pronunció recientemente sobre la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, afirmando que Gran Bretaña no podrá extraer recursos del mar argentino. En un mensaje contundente, sostuvo que los isleños no tienen derecho a la autodeterminación, alineándose con una postura tradicional del país en este conflicto que se remonta a 1982.
Además, Milei anunció la activación de sanciones contra empresas que colaboren con la explotación en las Malvinas, indicando que aquellas que tengan operaciones allí no podrán participar en el desarrollo de Vaca Muerta, un importante yacimiento de hidrocarburos en Argentina. El canciller, Pablo Quirno, ratificó esta postura en una conferencia, advirtiendo que la restricción abarcará tanto a las petroleras como a empresas de servicios vinculadas.
El diputado Juan Grabois elogió el giro en la política de Milei, aunque hizo un llamado a mantener la vigilancia para que no se revierta esta postura. A nivel internacional, la situación ha suscitado comentarios variopintos, desde la consideración de analistas estadounidenses sobre las declaraciones de Milei como un uso político de guiños de figuras como Donald Trump, hasta advertencias del Reino Unido reafirmando su soberanía sobre las islas.
Las reacciones británicas incluyen un claro compromiso de proteger sus intereses en la región, lo que pone de relieve una escalada en las tensiones entre ambas naciones. En tanto, la cuestión de la soberanía sobre las Chagos también resuena en este contexto, condicionando aún más las relaciones entre Argentina y el Reino Unido.
El debate sobre las Malvinas continúa trayendo a la superficie diversas posturas tanto en el ámbito interno argentino como a nivel internacional.
Fuente: LN+ – Noticias.





















