Redacción Ciudad Diagonal
En el contexto del Día del Activismo LGBTIQ+, se conmemoran 30 años del fallecimiento de Carlos Jáuregui, un referente clave en la lucha por los derechos de las diversidades. Jáuregui, nacido en La Plata y profesor de Historia en la Universidad Nacional de La Plata, fue fundamental en la organización de la primera Marcha del Orgullo en Argentina, usando la visibilidad como herramienta de respuesta ante la discriminación.
La militancia de Jáuregui se desarrolló en un momento de fuerte represión, donde las diversidades sufrían persecuciones y detenciones arbitrarias. La Comunidad Homosexual Argentina, de la que fue presidente, se convirtió en un espacio vital para la organización de colectividades que enfrentaban la discriminación. En 1984, esta organización sentenció una idea que perdura: ‘Con discriminación y represión no hay democracia’.
A pesar de los avances logrados en materia de derechos en el país, el panorama actual presenta desafíos similares a aquellos años difíciles. Muchos de los progresos alcanzados están en riesgo ante la desarticulación de políticas públicas y la creciente olas de discursos que vuelven a señalar a las identidades LGBTIQ+ como amenazas.
Las recientes investigaciones indican que las políticas actuales del Gobierno nacional, lejos de consolidar los logros, marcan un retroceso de tres décadas en el reconocimiento y protección de estos derechos. Esta situación requiere la recuperación del legado de Jáuregui y su enfoque en la organización y la visibilidad como herramientas de resistencia.
Desde la Universidad pública, la responsabilidad en la creación de espacios libres de discriminación y violencia es fundamental. Recordar a Jáuregui y a otros referentes locales implica también reafirmar la lucha por la igualdad y el respeto en todos los ámbitos de la sociedad. En este contexto, el orgullo se mantiene como una forma de resistencia ante el odio y la exclusión.
Fuente: Periodismo UNLP – Noticias.




















