Redacción Ciudad Diagonal
El 20 de agosto de 2018 se conmemoró el fallecimiento de María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani, a los 95 años. Mariani fue una figura clave en la lucha por memoria, verdad y justicia en Argentina, y cofundadora de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo en 1977 junto a Alicia “Licha” Zubasnabar de De la Cuadra.
La historia de Mariani está marcada por un hecho trágico que ocurrió el 24 de noviembre de 1976, cuando fuerzas del Ejército y la Policía de la provincia atacaron su casa en La Plata, donde vivían su hijo, Daniel Mariani, y su nuera, Diana Teruggi. En este operativo, que dejó como saldo la muerte de Diana y otros cuatro militantes, fue secuestrada la hija de ambos, Clara Anahí, quien tenía apenas tres meses. El ataque fue uno de los más cruentos de aquel período en la ciudad.
A lo largo de los años, la vivienda fue convertida en un sitio de memoria, recuperada en 1998 y declarada interés municipal, provincial y nacional. Recientemente, el 15 de agosto, se realizó un acto significativo en la casa bajo la consigna “Cumpleaños 50 de Clara Anahí”, donde familiares, vecinos y activistas se reunieron para expresar el continuo compromiso en la búsqueda de la joven desaparecida.
Chicha Mariani, que también fue profesora de arte, dedicó su vida a promover los derechos humanos desde que se enteró de que su nieta había sobrevivido. Su trabajo incluyó la búsqueda de justicia por los crímenes de la dictadura y el apoyo a quienes buscaban recuperar su identidad. Junto a otros, fundó la Asociación Anahí en 1996 con el objetivo de sostener la memoria colectiva y la defensa de estos derechos.
A través de su compromiso y dedicación, Chicha dejó un legado que perdura en la lucha por la identidad y los derechos humanos. Hoy, a ocho años de su fallecimiento, se recuerda su inquebrantable espíritu en la búsqueda de justicia y memoria. Este recuerdo resuena en aquellos que continúan su lucha por la verdad y la justicia en el país.
Fuente: Periodismo UNLP – Noticias.





















