Donald Trump afirmó que Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, puede permanecer en Estados Unidos «todo el tiempo que quiera». Esta declaración se produjo en el marco de los festejos de Halloween en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.
Flávio Bolsonaro llegó a Estados Unidos junto a su familia, a pesar de que la justicia brasileña había ordenado la revocación de su pasaporte en el contexto de una investigación por presuntas operaciones de lavado de dinero. La familia ingresó al país mediante un permiso humanitario.
Trump también expresó su opinión sobre las elecciones brasileñas, calificándolas como «una desgracia». Sus comentarios generan incertidumbre en torno al estatus legal de Flávio en EE.UU., dado que el permiso humanitario generalmente permite una estancia de hasta un año.
El secretario de Estado, Marco Rubio, aclaró que el gobierno estadounidense no participó en la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil ni en la gestión de su entrada al país. Sin embargo, confirmaron que su ingreso fue autorizado en la frontera.
La situación de Flávio tiene implicancias políticas en Brasil, donde su padre, Jair Bolsonaro, cumple una condena de 27 años de prisión. Flávio ha manifestado su intención de liderar la oposición desde el exterior.




















