Redacción Ciudad Diagonal
Este 7 de septiembre se conmemoran 30 años de la muerte de Gilda, la reconocida cantante de cumbia que logró establecerse en la cultura popular argentina, especialmente entre los hinchas de fútbol. Nacida como Miriam Alejandra Bianchi, su trayectoria musical comenzó cuando decidió dejar su trabajo como maestra jardinera en Villa Devoto para dedicarse plenamente a la música.
Gilda, hincha del club Vélez, introdujo una mirada femenina en un ámbito tradicionalmente masculino. A pesar de enfrentarse a numerosos desafíos, su carisma y talento la llevaron a convertirse en un ícono cuyas canciones, como «No me arrepiento de este amor», resonaron en los estadios de todo el país. Su voz se convirtió en parte del ritual futbolero, cantada con fervor por hinchadas de todos los clubes.
El 7 de septiembre de 1996, un trágico accidente en la Ruta Nacional 12, en Entre Ríos, apagó su vida, llevándose consigo a seis personas más, entre ellas su madre y su hija. Sin embargo, su legado ha perdurado, siendo recordada como la primera mujer en romper las barreras del género en la cumbia romántica.
Fabricio Cagnin, su hijo y único sobreviviente del accidente, ha relatado la influencia de su madre en su vida y el profundo impacto que su música sigue generando en la actualidad. Su obra ha llegado hasta la última Copa del Mundo, donde se celebró el amor y la pasión por la Selección con sus melodías.
Gilda es más que una figura del pasado; su esencia sigue viva en cada canto de las hinchadas y en el recuerdo de aquellos que crecieron con su música.
Fuente: C5N – Noticias.























