Redacción Ciudad Diagonal
En una nueva movida política, el presidente Javier Milei busca reencauzar el diálogo con los gobernadores, un paso que podría ser crucial en el actual clima de incertidumbre. Las recientes negociaciones incluyen el traspaso de obras a las provincias, con una participación activa del ministro Luis Caputo en estas conversaciones. Este intento de acercamiento llega tras el acuerdo por la zona cálida en el Norte Grande, pero plantea interrogantes sobre el costo social de las políticas centralizadas.
Simultáneamente, el Partido Justicialista intenta recuperar a los antiguos aliados, desencantados por la falta de respuestas del Gobierno nacional a las diversas problemáticas que enfrentan. Esta estrategia refleja una necesidad urgente de los díscolos por no quedar fuera del mapa político en un contexto donde las decisiones de la Casa Rosada continúan generando tensiones.
En el ámbito legislativo, el oficialismo prepara una semana de doble sesión en el Congreso, con el objetivo de avanzar en las leyes propuestas por Milei. Sin embargo, el traspié reciente en la Cámara alta deja en evidencia las dificultades para contener a sus aliados. La aprobación de ciertos proyectos parece depender más de un juego de alianzas que de la efectiva viabilidad de los mismos, lo que podría influir en la estabilidad del Gobierno.
Además, ante un grupo de empresarios, Milei defendió su gestión económica, apuntando las críticas hacia sus adversarios. Aunque se proyecta que el país podría alcanzar un récord en ventas externas, preocupa que este crecimiento no genere un aumento significativo en el empleo, lo que deja un manto de dudas sobre el impacto social de estas políticas.
En un contexto donde la política y la economía están más entrelazadas que nunca, la gestión actual enfrenta el desafío de encontrar un equilibrio entre la necesidad de diálogo y las respuestas efectivas a los reclamos de la ciudadanía.
Fuente: Radar nacional – principales medios.























