Redacción Ciudad Diagonal
El avance en la reglamentación de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) es una noticia que genera diversas preguntas sobre su impacto social y económico. La Resolución 1276/2026 determina que estos fondos, destinados a indemnizaciones laborales, deben ser colocados en activos financieros en pesos. Entre estos se incluyen deuda del Estado nacional, bonos provinciales y de empresas, además de depósitos bancarios con límites específicos, según informaron medios como Ambito y Clarín.
La estrategia apunta a asegurar liquidez y diversificación, pero no está exenta de críticas. Con un máximo del 10% en instrumentos atados al dólar y un 15% de los depósitos en una sola entidad, surgen interrogantes sobre la calidad de estas inversiones y si realmente habrá garantías suficientes para los trabajadores en el futuro.
Asimismo, el artículo 58 de la ley establece que este fondo no es estatal; en cambio, se nutre de aportes de empleadores que ahora deben cumplir con el nuevo régimen de indemnizaciones. ¿Podrá este financiamiento ser sostenido en tiempos de incertidumbre económica?
El hecho de que el 10% del fondo deba permanecer líquido revela una preocupación por la disponibilidad de los recursos, pero también plantea la cuestión de si se trata de una estrategia adecuada para hacer frente a las fluctuaciones del mercado.
La implementación de este fondo se da en medio de un contexto de reformas laborales que han generado divisiones de opinión, lo que lleva a pensar sobre cómo afectará a los trabajadores en un país donde las dinámicas laborales están en constante cambio.
Fuente: Radar nacional – principales medios.























