Redacción Ciudad Diagonal
El fútbol como herramienta de memoria y simbolismo. Este tema resuena al recordar las palabras de Roberto Fontanarrosa, quien utilizaba los Mundiales para recordar fechas importantes en su vida. Eduardo Galeano, otro apasionado del deporte, declaraba que durante la Copa del Mundo su hogar se cerraba a otras actividades. Para muchos, la conexión emocional con los torneos es inigualable.
En este contexto, la actuación de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar no solo se destacó por su victoria, sino que ha dejado una huella imborrable en la historia del deporte nacional. El equipo dirigido por Lionel Scaloni, según analistas, no será recordado por las finales perdidas, sino por el espíritu y la valentía demostrada en el campo de juego.
El relato de las campañas de 1986 y 2022, donde Argentina se impuso con fútbol, contrasta con los torneos de 1990 y 2026, en los que la fuerza del equipo se mostró a través de emociones intensas y remontadas memorables. La reciente actuación del seleccionado, aun sin obtener el trofeo, ha conmovido a los aficionados y ha generado un sentimiento de orgullo colectivo.
Esta Selección, a la que L’Équipe describió como “les immortels” tras su hazaña contra Inglaterra, ha logrado trascender lo meramente deportivo. La conexión emocional y la perseverancia del equipo han generado un impacto significativo en los corazones de los hinchas. El dolor por la final perdida frente a España ya está empezando a dar paso a la admiración y el agradecimiento por el esfuerzo brindado.
La historia de la Selección Argentina sigue en construcción, reafirmando que el verdadero legado no se mide solamente en trofeos, sino en la pasión y la unión que genera entre los argentinos. Fuente: Periodismo UNLP – Noticias.




















