Redacción Ciudad Diagonal
Un hito en la gastronomía argentina se presentó con la reciente distinción de una estrella Michelin a un restaurante coreano de lujo en Buenos Aires, siendo el primero de su tipo en recibir este reconocimiento. La propuesta gastronómica innova no solo al ofrecer platos que reversionan la cocina coreana, sino que también mantiene la identidad cultural que la caracteriza, lo que ha despertado el interés tanto de críticos como de comensales.
Este restaurante, sin embargo, plantea interrogantes sobre el acceso a experiencias gastronómicas de alta gama en una economía marcada por la inflación y el aumento de los costos de vida. ¿Pueden los habitantes de Buenos Aires sostener cenas en un lugar donde el menú podría rondar los 300,000 pesos? Esto invita a reflexionar sobre la democratización de la alta cocina en un contexto socioeconómico complicado.
A medida que avanza la industria gastronómica, quedan en evidencia las divisiones entre sectores que pueden costear tales experiencias y aquellos que quedan al margen de esta oferta. La llegada de restaurantes de este tipo podría considerarse una muestra del progreso, aunque también subraya las realidades de una distribución de oportunidades que sigue siendo desigual.
El hecho no solo resalta la diversificación culinaria de la ciudad, sino también el papel que juegan estos establecimientos en el turismo y la economía local. La pregunta que persiste es cómo se articularán estas experiencias de lujo con una población cuya prioridad puede no estar centrada en la alta gastronomía.
Fuente: Radar nacional – principales medios.























