Redacción Ciudad Diagonal
Más de un centenar de trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) fueron despedidos por decisión del Gobierno nacional, lo que ha desatado protestas en la sede central del organismo, ubicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Empleados del organismo expresaron su descontento e increparon al presidente de la CNEA, Martín Porro, quien llegó al edificio acompañado de personal de Gendarmería, que fue movilizado para mantener el orden durante la manifestación.
Adriana Serquis, diputada nacional y ex presidenta de la CNEA, criticó las medidas de ajuste y alertó sobre sus efectos negativos en el desarrollo científico del país. Según Serquis, los despidos se enmarcan en una política que busca desmantelar arquitectura estratégica para Argentina, afectando directamente el avance del Proyecto CAREM, que consiste en el primer reactor nuclear modular diseñado y construido en el país.
El Proyecto CAREM, que tiene casi un 70% de su construcción finalizada desde 2024, se ha visto paralizado por recortes presupuestarios y de personal. La ex presidenta de la CNEA resaltó que muchos de los trabajadores desvinculados eran parte esencial de dicho proyecto, que busca no solo abastecer de energía a regiones aisladas, sino también contribuir a la investigación científica y medicina nuclear.
Serquis también señaló que la pérdida de personal altamente calificado ha llevado a que muchos ex trabajadores se incorporen a empresas privadas, como Meitner, ubicada en Bariloche, que cuenta con capitales estadounidenses. Esto, según la diputada, es un indicativo de una pérdida de soberanía tecnológica en el país.
Las recientes decisiones reflejan una preocupación en el ámbito de la comunidad científica y política sobre el futuro de iniciativas nucleares en Argentina y su impacto en la soberanía energética del país.
Fuente: Medios UNLP – Noticias.




















