La NASA anunció que el telescopio espacial Swift, que ha estado funcionando durante casi 22 años, ha dejado de operar y se encuentra en un proceso de reingreso a la Tierra, el cual podría ocurrir entre noviembre. Sin embargo, las probabilidades de que algún fragmento llegue a La Plata son mínimas, según expertos en astronomía.
El último registro del telescopio se realizó el 20 de octubre, y este continúa perdiendo altura a causa de la fricción con las capas superiores de la atmósfera. Aunque no se puede predecir con precisión el lugar y el momento exacto de su reingreso, se descarta la posibilidad de que llegue a la región bonaerense, dado que su trayectoria actual no favorece su caída en áreas pobladas.
El astrónomo Roberto Venero, que forma parte de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la UNLP, afirmó que, aunque el telescopio tiene una masa de aproximadamente 1,5 toneladas y puede generar un fenómeno luminoso al atravesar la atmósfera, es altamente improbable que los restos causen daños, dado que se espera que la mayoría se desintegre antes de llegar a la superficie.
El Swift, que se encontraba a 247 kilómetros de altitud a fines de octubre, es comparable en tamaño a un auto pequeño y se desplaza a velocidades cercanas a los 28.000 km/h. La fricción al reingresar a la atmósfera provocará que se desintegre mayormente, y solo algunos pequeños fragmentos podrían sobrevivir, pero incluso estos tendrían muy bajo riesgo de impactar en zonas habitadas.
El comportamiento del Sol influye en su descenso, pero no se anticipa una aceleración repentina que cambie la trayectoria esperada. El reingreso será visible como un meteoro para quienes estén cerca de la región de caída, aunque lo más probable es que cualquier impacto se produzca en el mar o en áreas despobladas.




















