Investigadores del Departamento de Geografía, perteneciente al Centro de Investigaciones Geográficas y al Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales de la UNLP-CONICET, analizan los efectos del fenómeno de El Niño en relación con el cambio climático. Se ha destacado que las alteraciones ambientales generadas por este fenómeno no tienen un impacto homogéneo, ya que depende de las condiciones previas de cada territorio.
El estudio señala que la interacción entre océano y atmósfera influye en la dinámica pluviométrica global, resultando en eventos extremos como inundaciones por lluvias intensas y sequías asociadas a calor extremo. Estas condiciones adversas afectan directamente la producción agrícola, ocasionando pérdidas en cultivos clave y tensión en los mercados de alimentos, lo que puede intensificar la inseguridad alimentaria en los sectores más vulnerables.
Además, el exceso de precipitaciones puede dañar la infraestructura vial y de servicios esenciales, así como facilitar la propagación de enfermedades transmitidas por vectores, representando un reto significativo para la salud pública. Los cambios en el comportamiento de El Niño, agravados por el calentamiento global, presentan una preocupación adicional, ya que intensifican sus efectos climáticos.
Para abordar la incertidumbre generada por este fenómeno, los investigadores enfatizan la necesidad de adoptar estrategias de gestión territorial más proactivas. Esto incluye la implementación de sistemas de alerta temprana, la planificación urbana con consideración de riesgos hídricos y la conservación de ecosistemas naturales.
En este contexto, el fenómeno de El Niño se convierte en un llamado a la acción para la gobernanza ambiental, destacando que la vulnerabilidad climática es el resultado de decisiones de planificación y desarrollo. Adoptar medidas preventivas es clave para construir comunidades resilientes ante futuros desafíos.






















