El fenómeno de El Niño ha comenzado a manifestarse, y las proyecciones indican que su intensidad aumentará durante la primavera, alcanzando su máximo hacia finales de 2026. Este fenómeno está vinculado a un incremento de precipitaciones en el sudeste de Sudamérica, que podría comenzar a notarse con más claridad en esta temporada y extenderse a parte del verano.
Sin embargo, aunque se anticipan impactos significativos, la correlación entre el calentamiento oceánico y sus efectos concretos en cada localidad no es directa. Factores como la acumulación de lluvias y la humedad existente en los suelos influyen en la respuesta hidrológica, haciendo que no sea posible prever con exactitud la fecha o la intensidad de eventos climáticos específicos.
El calentamiento observado en el área de El Niño 3.4 no siempre se traduce linealmente en precipitaciones intensas. Las variaciones en la distribución del calor en el océano Pacífico también afectan cómo se manifiestan estos fenómenos climáticos, lo que resulta en respuestas diferentes en diversas regiones. Por ejemplo, el calentamiento fue más pronunciado en el centro-este del Pacífico durante agosto.
La experiencia del episodio de 2015-2016 subraya la complejidad de estos fenómenos: aunque fue uno de los Niños más intensos, otros factores climáticos contribuyeron a variaciones en las lluvias esperadas.
La Organización Meteorológica Mundial impulsa un enfoque de predicción que vincula información climática a diferentes plazos, permitiendo anticipar periodos con mayor probabilidad de lluvias. Para el sector agropecuario, esta información es clave para la toma de decisiones sobre cultivos, siembra y manejo de insumos, aunque siempre debe complementarse con otros factores económicos y climáticos.
Es importante destacar que aunque El Niño ya está activo y se prevén impactos, aún hay incertidumbre sobre la localización exacta y la intensidad de las precipitaciones, lo que requiere un análisis continuo conforme avance la temporada. Prepararse implica utilizar la información científica disponible para mitigar riesgos y no esperar a que se presente una emergencia.






















