Redacción Ciudad Diagonal
En una decisión reciente, el presidente Javier Milei ha decidido reemplazar al personal civil a cargo de la seguridad de la Quinta de Olivos con la Casa Militar. Esta modificación fue comunicada oficialmente y tiene como objetivo «elevar los estándares de eficiencia y seguridad» ante el aumento de la inseguridad a nivel global, según fuentes del Gobierno.
La medida se encuadra dentro de una reorganización más amplia en la residencia presidencial, que comenzará a implementarse en un plazo máximo de 60 días. Algunos miembros del personal civil serán reubicados, mientras que otros han sido desvinculados, generando inquietud respecto a la continuidad laboral de estos empleados.
La Casa Militar estará bajo la dirección del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez, quien asumirá el control total de la seguridad presidencial. Este cambio no sólo afecta a la Quinta de Olivos, sino también a las residencias transitorias del Presidente y su familia, tanto en el país como en el exterior.
Los cambios han generado diversas reacciones. Si bien se argumenta que esta nueva estructura busca aumentar la eficacia en el manejo de la seguridad, surgen interrogantes sobre los costos y la gestión de este personal militar en vez del civil. Estaría pendiente observar cómo se reflejarán estas modificaciones en la percepción de seguridad de la ciudadanía y en los propios procesos operativos internos de la Casa Rosada.
Fuente: Radar nacional – principales medios.






















